[vc_row][vc_column][vc_column_text]Bismillaahi ar-Rahmaani ar-Rahim

Se narró de Thābit ibn ‘Ubayd (rahimahullāh) que dijo:

No he visto a nadie más serio cuando se sentaba con la gente, ni más gracioso en su casa que Zhayd ibn Thābit. [1]

Shaykh ‘Abdur-Razzāq al-Badr:

Se trata de los modales nobles, de forma que uno [debe] ser amable y cariñoso en su hogar, juguetón y sociable con su familia y sus hijos. Esto es porque la mayoría de las veces uno entra en la casa cuando está fatigado, cansado del trabajo [en el que existe] la mezcla con la gente y el haber tenido fricciones con ella. Y en la mayoría de los casos cuando la gran parte de las personas entran en sus hogares, buscan la paz y la tranquilidad. No quieren oír ruidos ni hablar con nadie, ni mucho menos entablar conversaciones con los que le rodean, para llevarlos hacia la comodidad y mostrarles bondad. Si uno tiene paciencia junto con un gran y buen carácter cuando entra en casa, entonces acomodará a sus hijos en su hogar con compasión y afabilidad y bellas maneras.


[1] Al-Adāb Al-Mufrād de Al-Bukhārī, nº 286

[/vc_column_text][vc_message style=»square» message_box_color=»alert-success» icon_fontawesome=»fa fa-folder-open»]Autor: Shaykh Muhammad ibn Sālih al-‘Uthaiymīn
Fuente: http://al-badr.net/muqolat/3901
Traducción: Nūr ud-Dīn al-Isbānī[/vc_message][/vc_column][/vc_row]