[vc_row][vc_column][vc_column_text]Bismi-llāhi ar-Rahmāni ar-Rahīm

La recompensa fácil

  • El Profeta (H) dijo:

«El invierno es la primavera del creyente». [1]


El invierno es la primavera del creyente porque este disfruta en el jardín de la obediencia y deambula en los campos de la adoración. [El creyente] sumerge su corazón en las acciones que son fáciles durante este tiempo. Como los animales que disfrutan del pastoreo durante la primavera, robustecen y adquieren salud, parecido al creyente cuando rectifica su religión durante el invierno realizando los actos de obediencia que Allāh ha hecho fácil.

  • El Profeta (H) dijo:

«La recompensa fácil es ayunar durante el invierno». [2]


El creyente es capaz de ayunar durante los días de invierno sin ninguna dificultad. No padece hambre ni sed porque los días son cortos y fríos.

  • Abū Hurairah (I) solía decir: “¿Os revelo una recompensa fácil?” Y ellos respondían: “¡Por supuesto!”. Y [Abū Hurairah] decía: “Ayunar durante el invierno”.

Se llama “recompensa fácil” porque es como los botines de guerra obtenidos sin combatir, sin dificultad ni adversidad.

  • En cuanto a la oración nocturna durante el invierno, el creyente es capaz de tomar su porción de sueño y luego rezar y recitar el Corán. Por tanto, completa el beneficio de su religión y la relajación para su cuerpo.
  • Ibn Mas’ūd (I) dijo: “Dad la bienvenida al invierno. Durante este tiempo las bendiciones descienden, las noches se alargan para la oración, y los días se acortan para el ayuno”.
  • Al-Hassan al-Basrī (V) dijo: “El tiempo bendito para el creyente es el invierno. Su noche se alarga para la oración mientras que su día se acorta para el ayuno”.
  • ‘Ubayd ibn ‘Umayr (V) dijo: “¡Oh gente del Corán! Vuestras noches se alargan para vuestra relajación, así que recitad. Y vuestros días se acortan para el ayuno, así que ayunad”.

Levantarse en la noche durante el invierno es equivalente a ayunar durante los días de verano. Por esta razón Mu’ādh ibn Jabal (I) lloró durante su muerte:

«Solo lloro deseando la sed del calor del mediodía, levantarme para la oración durante las noches invernales, y las reuniones con los sabios en los círculos de conocimiento».


  • Yahyā ibn Mu’ādh (V) dijo: “La noche es larga, así que no la acortéis con el sueño, y el Islām es puro, así que no lo embarréis con los pecados”.

La dificultad para el alma

La oración nocturna durante el invierno es difícil para el alma por dos motivos:

  • Es difícil para el alma salir de la cama por el frío intenso.
  • Es difícil realizar el wudū durante el frío intenso.

Y realizar el wudū durante el frío intenso es una de las mejores acciones. El Profeta (H) dijo:

«¿Os digo algo por lo que Allāh borrará vuestros pecados y os elevará en rango?».


[Los Compañeros] dijeron:

“Verdaderamente, oh Mensajero de Allāh”. Respondió:

«Hacer bien el wudū incluso si es difícil, caminar con muchos pasos hacia la mezquita y esperar a la siguiente oración después de rezar. Esto es [equivalente] a vigilar las fronteras [por la causa de Allāh]». [3]


El Profeta (H):

«Cuando alguien de mi Ummah se levanta a rezar por la noche, esforzándose contra su alma para levantarse y purificarse, se forman nudos en él. Cuando se lava las manos en el wudū, un nudo se desata. Cuando se lava la cara, otro nudo se deshace. Cuando pasa [sus manos] por la cabeza otro nudo se deshace. Cuando se lava los pies, otro nudo es desatado. Luego Allāh dice a aquellos que están velados [en el No-Visto]: “Observad a este siervo Mío, se ha esforzado contra su alma y Me solicita. Lo que quiera que Mi siervo pida, será suyo”». [4]


Luchar contra el alma

  • Mālik (V) dijo: “Safwān ibn Salīm solía rezar por la noche durante el invierno en el tejado, mientras que en verano rezaba en medio de su casa. Esto era porque el frío y el calor lo mantenía despierto. Y Safwān y otros rezaban por la noche durante el invierno llevando una prenda de modo que el frío impedía que se durmiera. Si les entraba sueño, se zambullían en agua y decían: ‘Esto es más fácil para nosotros que zambullirnos en el Infierno’”.
  • ‘Atā al-Kharasānī solía convocar a sus compañeros durante la noche diciendo: “Oh fulano y fulano, oh fulano y fulano, levantaos, realizad el wudū, y rezad, porque la oración de esta noche y el ayuno de esta mañana es más fácil para vosotros que beber del Infierno y que soportar las barras de hierro mañana en el Infierno. ¡Apresuraos y corred hacia la salvación!”.

El invierno es un recordatorio del frío penetrante del Infierno

El Profeta (H) dijo:

«Ciertamente el Infierno toma dos suspiros, uno en invierno y otro en verano. El frío que sentís procede de su frío extremo, y el calor que sentís procede de su viento ardiente». [5]


  • Ibn ‘Abbās (I) dijo: “Los habitantes del Fuego buscarán alivio del calor, buscando asistencia en su viento helado, pero el frío extremo de ese viento destrozará sus huesos de modo que ansiarán el calor”.

Allāh, el Altísimo dijo:

{Y donde no probarán ni frescor ni bebida, tan solo agua hirviendo y pus (غَسَّاقًا). Apropiada recompensa} [6]


Ibn ‘Abbās (I) dijo: “La purulencia (غَسَّاقًا | gassāqā | pus) es [debida] al frío penetrante que quema debido a su severidad”.

[/vc_column_text][TS_VCSC_Info_Notice panel_layout=»notice» panel_type=»warning» icon_replace=»true» font_title_family=»Default:regular» font_content_family=»Default:regular» el_file1=»» el_file2=»»]Referencias:

[1] Recopilado por Ahmad del hadīth de Abū Sa’īd al-Khudrī.
[2] Jāmi’ at-Tirmidhī, 797.
[3] Muslim, 251.
[4] Ahmad e Ibn Hibbān, Sahīh at-Targhīb, 627.
[5] Sunan Ibn Mājah, 4462.
[6] Corán | 78:24-26.

Autor: Al-Hāfidh Ibn Rajab al-Hanbalī
Fuente: لطائف المعارف | At-Tā·ifah al-Ma’ārif
Traducido por: Nūr ud-Dīn al-Isbānī

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