La creencia en la existencia de Allāh

Bismillaahi ar-Rahmaani ar-Rahim

Es de completo testimonio que Allāh, el Único, libre de toda imperfección, el Altísimo, existe. Nadie niega abiertamente la existencia de Allāh el Poderoso y Majestuoso, excepto por medio de la soberbia. De lo contrario, es imposible para cualquier persona razonable afirmar que esta creación apareció por casualidad o llegó a existir sin una causa, debido al hecho de que esto es algo imposible que ocurra según lo acordado por la gente con un sano intelecto.

De hecho, la existencia de Allāh, el Poderoso y Majestuoso es algo demostrado por todo tipo de evidencias:

  1. Racional.
  2. Fitriyyah (de Fitrah, la disposición natural).
  3. Jurídica.
  4. Hissiyyah (de Hiss, lo que se experimenta y se percibe).

Todas estas cuatro evidencias demuestran la existencia de Allāh, el Poderoso y Majestuoso.

En cuanto a la prueba intelectual, está que somos testigos de la existencia de este universo y lo que ocurre en él, algo que es imposible para cualquier criatura. La existencia de la creación: los Cielos, la Tierra y lo que hay entre ellos, las estrellas, las montañas, los ríos, los árboles, el habla, y así sucesivamente. ¿Cómo surgió esta existencia? ¿Apareció por casualidad? ¿Ocurrió sin causa? ¿O se creó a sí misma? Estas son las tres posibilidades por las que el intelecto no acepta una cuarta posibilidad. Todas estas posibilidades son inútiles y falsas.

En cuanto a que (la creación) aparezca por casualidad, entonces esto es algo que el intelecto, así como la realidad misma niegan, porque no puede ocurrir que tan magnífica creación exista por casualidad; tiene que haber una causa para cada efecto. Además, su ordenación asombrosa, y el orden armonioso sin conflictos o choques dentro de ella, hace que sea imposible que ocurriera todo al azar. Esto es porque si hubiera llegado a existir por casualidad, su desarrollo podría no ser ordenado porque todo sería aleatorio y azaroso.

En cuanto a la posibilidad de que la creación trajera la existencia, entonces también es claramente imposible. Esto se debe a que antes de su existencia no existía la creación, no era nada; y lo que no es nada no puede originar la existencia de lo que no existe.

Y en lo que se refiere a la tercera posibilidad de que esta existencia llegó a existir sin una causa, entonces el significado es el mismo que el dicho de que apareció por casualidad; y esto, como en el caso anterior, es imposible.

Queda por decir que la existencia la originó alguien, y Él es Allāh, el Poderoso y Majestuoso. Él, el Altísimo, dice:

{¿O es que acaso han sido creados espontáneamente o se han creado a sí mismos? ¿O han creado los cielos y la tierra? Por el contrario, no tienen certeza}

[Corán, 52:35-36]

Por lo tanto, esta creación demuestra racionalmente la existencia de Allāh, el Poderoso y Majestuoso.

En cuanto a la prueba de la disposición natural de la existencia de Allāh, entonces es tan evidente que no requiere una prueba. Esto es porque el hombre es creado con la disposición natural (Fitrah) de la creencia en su Señor. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allāh sean con él) dijo:

«Cada niño nace con la disposición natural, luego sus padres lo convierten en un judío, en un cristiano o en un Majian»


 [Recopilado por Al-Bukhārī y Muslim. Sahīh Al-Bukhārī; vol. 2, nº. 467]

Por eso, cuando algo acontece de repente sobre una persona en esta vida, de forma tal que lo puede destruir, dice con su lengua sin darse cuenta: “¡Oh Allāh!” o “¡Oh Rabb!”, o algo similar. Esto demuestra que la naturaleza innata del hombre ha sido creada en base a la creencia de la existencia de Allāh, el Poderoso y Majestuoso.

En cuando a la prueba del Hiss (es decir, aquello que se experimenta y se percibe) de la existencia de Allāh, entonces es muy frecuente que escuchemos de súplicas que son contestadas por Allāh. También la persona misma que pide a Allāh, sus súplicas son ciertamente respondidas. Muchos son quienes invocaron a Allāh y dijeron: “¡Oh [Yaa] Allāh!”, ¡y he aquí! ¡Vieron sus respuestas justo delante de sus ojos! De hecho, en el Corán hay muchos ejemplos para ello, como el dicho de Allāh, el Altísimo:

{Y Ayyub, cuando imploró a su Señor: el mal me ha tocado, pero Tú eres el más Misericordioso de los misericordiosos. Y le respondimos apartando de él el mal que tenía. Y le devolvimos a su familia dándole además otro tanto, como misericordia de Nuestra parte y recuerdo para los adoradores}

[Corán, 21:83-84]

Además, hay otros muchos ejemplos de la Sunnah, uno de los cuales es el hadīz reportado por Anas ibn Mālik en la que dijo:

«Un hombre (un beduino árabe) entró en la mezquita el día de Jumu’ah cuando el Profeta (la paz y las bendiciones de Allāh sean con él) estaba realizando la khutbah. Le dijo: “¡Oh Mensajero de Allāh, la propiedad está siendo destruida y los caminos se están bloqueando, pide a Allāh que envíe lluvia sobre nosotros!”. El Mensajero de Allāh (la paz y las bendiciones de Allāh sean con él), levantó las manos y dijo: “¡Oh Allāh, envía lluvia sobre nosotros! ¡Oh Allāh, envía lluvia sobre nosotros!”. El cielo estaba despejado, sin ninguna nube presente. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allāh sean con él) no bajó de su púlpito sin que el agua de la lluvia fluyera por su barba; que el Salāt y el Salām de Allāh sean con él. Hubo un aguacero durante una semana. Entonces, el viernes siguiente un hombre (el mismo hombre o alguien más) entró en la mezquita y dijo: “Oh Mensajero de Allāh, las casas se están colapsando, y la riqueza (también) está siendo anegada; pide a Allāh que pare la lluvia para nosotros”. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allāh sean con él) levantó las manos y comenzó a decir: “a nuestro alrededor, y no sobre nosotros”, señalando con sus manos; y no apuntó a ninguna dirección sin que se despejara. Entonces la gente salió caminando bajo el sol»

[Recopilado por Al-Bukhārī en su Sahīh; vol. 2, nº. 55; y por Muslim; vol. 2, nº. 1955]

Muchas son las súplicas que una persona exhorta a su Señor (Allāh) para ser respondidas y de hecho, son respondidas. Esta es una prueba que figura en lo que se vive y se percibe de la existencia de Allāh, el Poderoso y Majestuoso.

En cuanto a la prueba Shar’iy de la existencia de Allah, entonces esto está fuera de ser enumerado. De hecho, el Corán en su totalidad, así como todo lo afirmado en los hadices en su naturaleza jurídica e informativa, prueba la existencia de Allāh, el Poderoso y Majestuoso, como Allāh dice con respecto al Sublime Corán:

{¿Es que no han reparado en el Corán? Si procediera de otro que Allāh, hallarían en él muchas contradicciones}

[Corán, 4:82]

Autor: Shaykh Muhammad ibn Sālih ibn al-‘Uthaiymīn
Fuente: Entendimiento de la Adoración. Fiqh-ul-‘Ibādah
Traducido por: Nūr ud-Dīn al-Isbānī

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