El significado de “Muhammad es el Mensajero de Allāh”

Bismillaahi ar-Rahmaani ar-Rahim

El significado de la Shahāda: Muhammad es el Mensajero de Allāh

Pregunta:

Nos has explicado el significado de la Shahāda: lā ilāha illallāh. Así que, ¿cuál es el significado de la Shahāda: Muhammad Rasūlullāh?

Respuesta:

El significado de la testificación de que Muhammad ﷺ es el Mensajero de Allāh [Muhammad Rasūlullāh] es el testimonio con la lengua y la creencia con el corazón de que Muhammad ibn ‘Abdullāh al-Qurashī al-Hāshimī es el Mensajero de Allāh para toda la creación, para los genios y la humanidad, como declaró Allāh, el Altísimo:

{Di: ¡Hombres! Es cierto que yo soy para vosotros el Mensajero de Allāh, a Quien pertenece la soberanía de los cielos y la tierra. No hay dios sino Él, da la vida y da la muerte; así que creed en Él y en Su Mensajero, el Profeta iletrado que cree en Allāh y en Sus palabras y seguidle para que tal vez os guieis}

[Corán | 7:158]

Él, el Altísimo, también dijo:

{¡Bendito sea Aquel que ha hecho descender a Su siervo [el Profeta Muhammad ﷺ] el Discernimiento para que fuera una advertencia a todos los mundos [la humanidad y los genios]!}

[Corán | 25:1]

Esta Shahāda necesita que:

  • creas en todo lo que trajo el Mensajero de Allāh ﷺ;
  • cumplas con todo lo que él ordenó;
  • evites todo lo que prohibió y advirtió;
  • y que no adores a Allāh excepto con lo que él prescribió.

También necesita que:

  • no creas que el Mensajero de Allāh tenga ninguna parte ni ningún derecho de Ar-Rububiyyah o en el control de los asuntos de la creación, ni ningún derecho a ser adorado. Más bien, él ﷺ es un siervo adorador, no alguien que debe ser adorado; y es un mensajero que no hay que contradecir.
  • No está en su poder causar daño o beneficio, ni para sí mismo ni para los demás, excepto como Allāh quiera.

Como evidencia está la Declaración de Allāh, el Altísimo:

{Di [oh, Muhammad ﷺ]: no os digo que tengo en mi poder los tesoros de Allāh ni que conozco lo Desconocido, ni os digo que soy un ángel; yo sólo sigo lo que me ha sido inspirado}

[Corán | 6:50]

Él es un siervo de Allāh que actuó como se le ordenó y siguió las órdenes que le dieron. Allāh, el Altísimo, dice:

{Di: No tengo poder ni para perjudicaros ni para conduciros a ningún bien. Di: Nadie me librará de Allāh y fuera de Él no encontraré ningún refugio}

[Corán | 72:21-22]

Allāh, el Altísimo, también dice:

{Di: No soy dueño de beneficiarme o de perjudicarme más de lo que Allāh quiera. Si yo conociera el No-Visto habría tenido mucho bien y el mal nunca me habría tocado. Pero no soy más que un advertidor y alguien que anuncia buenas noticias a la gente que cree}

[Corán | 7:188]

Por tanto, este es el significado del testimonio de lā ilāha illallāh, Muhammad Rasūlullāh. A partir de este significado, la persona sabe que nada de la creación merece el derecho de ser adorado, ni el Mensajero de Allāh ﷺ ni nadie de la creación, quienes están en menor rango con respecto a él; y que la adoración es debida solamente a Allāh; y el derecho del Mensajero de Allāh sobre nosotros es darle el rango y la posición que Allāh, el Altísimo, le dio: es el siervo de Allāh y Su Mensajero.

Autor: Shaykh Muhammad ibn Sālih al-‘Uthaymīn
Fuente: Entendiendo la Adoración [Fiqh ul-‘Ibādah] – Traducción de Shaykh Sālih as-Sālih
Traducción: Nūr ud-Dīn al-Isbānī

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