El resultado de seguir tus deseos

Bismillaahi ar-Rahmaani ar-RahimEl imām Shamsuddīn Abī ‘Abdillāh Muhammad Ibn Al-Qayyim Al-Jawziyyah comenta:

«Tener paciencia en refrenarte a ti mismo ante los deseos es más fácil que tener paciencia sobre lo que el deseo (por él mismo) conlleva, porque esto último:

1) Causará dolor y castigo, y esto echa a perder un deleite que es más grande que ese deseo.

2) Gastará mucho de tu tiempo, cuyo gasto será solamente un motivo de dolor y pena, o una causa de una brecha en tu honor, tal honor cuyo levantamiento y continuación serían más beneficiosos que su deshonra.

3) Causa la pérdida de la riqueza, la cual hubiera sido mejor mantenerla, o causa que se perdieran los valores o la autoridad que posees, y esto último su posesión también es mejor que su pérdida.

4) Causa que uno sea privado de una bendición, una bendición que habiendo sido consumida y alcanzada hubiera sido más alegre y placentera que el cumplimiento de ese deseo.

5) Causa en ti una mala imagen que no tenías antes, y trae peligro, pena, aflicción y temor, de tal manera que [esas consecuencias] son más grandes que el placer del deseo mismo.

6) Causa la pérdida de conocimiento, cuyo recuerdo sería más delicioso que obtener ese deseo.

7) Causa que te conviertas en un enemigo de ti mismo, en tus alegrías y en tu infortunio, y causa la pena de un amigo cercano.

8) Causa que tú te alejes a ti mismo de la venida de una inminente bendición, y que traigas una desgracia como una marca imborrable (de tal modo que quedes marcado por ello).

Ciertamente las acciones dejan atributos y características».

Fuente: Fawāid Al-Fawāid, pág. 387
Traducido por: Mūsā ‘Abdullāh Reyes

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