El hijāb irónico

Bismi-llāhi ar-Rahmāni ar-Rahīm

La belleza de la mujer es su pudor. La mujer que cree en Allāh y cubre su cuerpo debe temer a Allāh, el Señor de los Mundos, y no debe exhibir su belleza mientras lleva el Hijāb, pues esto es reprobable y no se corresponde [con ella]. Hoy en día el Hijāb se volvió exhibición y desnudez, sí, ahora el Hijāb necesita otro Hijāb, pues se volvió un elemento de adorno y embellecimiento, y esto es algo censurable que no debe producirse.

Así que uno debe ser consciente, el musulmán y la musulmana deben conocer su camino hacia su Señor, pues la vida es algo pasajero, amados míos, uno no permanece siempre en plena juventud. Sabed que quien caiga en esas tentaciones será castigado en esta vida y en la Otra, si no se arrepiente con sinceridad y no se vuelve a Allāh, el Poderoso y Loable, será castigado sin duda alguna, pues la retribución es según las acciones, como dijo el sabio poeta:

Quien fornique con una mujer pagando 1000 dirhams
Se fornicará en su hogar sin que se le pague un solo dirham.
La fornicación es una deuda,
y si la cometes deberás reembolsar [esa deuda].
Así pues, sé consecuente.

Autor: Shaykh Muhammad Sa’īd Raslān
Traducido por: Ibrāhīm Bou

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