Ḥumayd ibn Bilāl narró:

Un hombre quiso comprar una sirvienta y le propuso un precio al dueño, este aceptó, pero le dijo: «Cuidado, porque es muy maliciosa, y difunde mucho chisme, de ahora en adelante me desentiendo de ella». El adquiriente le dijo: «Tranquilo, te eximo de toda responsabilidad».

Más tarde, la sirvienta le dijo a su nuevo dueño: «Tu esposa desea tal cosa y comete tal acto abominable, e incluso está pensando en asesinarte».

Y luego dijo a su mujer: «Tu marido quiere tomar una segunda esposa o una concubina, yo puedo hacer que vuelva a tenerte apego y no se vaya con otra mujer, corta un pelo de su garganta y tráemelo».

Después, fue al dueño y le dijo: «Tu esposa intentará matarte mientras duermes [esta noche]». Mientras el hombre se hacía el dormido, su esposa tomó un cuchillo y se dispuso a cortar un pelo de su garganta, entonces se alzó tomándola de la mano y la mató. Seguidamente, la familia de la esposa se presentó ante él y lo mataron.

Fuente: Kitāb aṣ-Ṣamt, pg. 137
Traducido por: Ibrāhīm Bou