Allāh habla

Bismillaahi ar-Rahmaani ar-Rahim

Ésta es la declaración de nuestros imames. Respecto a las falsas interpretaciones de los Mu’tazila y otros, por ejemplo, sobre la afirmación de que Allāh (E) habla, ellos dicen que no se debe afirmar la capacidad de hablar para Allāh, [ellos dicen]:

«Si afirmamos que Allāh habla, debemos afirmar también que tiene una lengua, dos labios y una mandíbula, ya que no se puede hablar sin tener labios, lengua y mandíbula. Así que, si afirmáis esto, estaréis asemejando [a Allāh] con Su creación».


Los seguidores de la Sunnah los refutan diciendo: No es necesario afirmar todo eso [que Allāh tiene lengua, labios y mandíbula] ya que Allāh dijo:

{Y Allāh HABLÓ a Mūsā directamente} [1]


{Y si alguno de los asociadores busca tu protección, recíbelo hasta que haya escuchado la PALABRA de Allāh} [2]


¿Qué tiene que ver esto que mencionamos con vuestra declaración? Además, solo para añadir otro argumento contra vuestro debate, encontramos muchas criaturas que hablaron sin tener todo eso [labios, mandíbulas, lengua y demás elementos] que citáis, esto en cuanto a las criaturas. Un ejemplo es la declaración del Altísimo:

{Luego dirigió (Su voluntad) al cielo, que era humo, y le dijo junto con la tierra: Venid a Mí de buen grado o a la fuerza; DIJERON: Venimos a Ti obedientes} [3]


¿Ellos [los Cielos y la Tierra] tienen una lengua y dos labios? ¿Poseen una mandíbula? Y [Allāh] dijo sobre los incrédulos:

{Y le dirán a su piel: ¿Por qué das testimonio en nuestra contra? DIRÁ: Allāh, que hace HABLAR a todas las cosas, es Quien nos hace HABLAR} [4]


¿Las pieles [de estos incrédulos] tienen eso que mencionáis? ¿Tienen una lengua?

{Hoy les sellaremos la boca y serán sus manos las que nos HABLEN} [5]


¿Acaso las manos tienen lengua y labios? Todo esto son ejemplos de criaturas [que hablan sin tener boca]. Asimismo, el Profeta dijo:

«Conozco una piedra en Meca que siempre me saluda». [6]


¿Esta piedra también tiene lengua? Esto es sobre las criaturas, [¿entonces qué decir del Creador?]. Resulta muy oportuno que os cuente lo que ocurrió con uno de los sabios Hanabila [los seguidores de la escuela de imām Ahmad ibn Hanbal (V)], uno de los líderes de la Sunnah. Éste era uno de los sabios Hanabila que era clarividente y creía firmemente en que Allāh habla realmente –de una manera que conviene con Su majestuosidad–, y creía en esto siguiendo su significado literal y sosteniendo las evidencias que lo demuestran, sin Takyīf [sin preguntar sobre el cómo], ni Tamthīl [sin igualarlo a la creación], ni Tashbīh [sin asemejarlo a la creación], ni Ta’tīl [sin rechazar los Atributos de Allāh] ni Tahrīf [sin distorsionar el significado]. Entró a la corte de un rey junto al cual había un gran líder de los Mu’tazila, y saludó al gobernante.

El Mu’tazilī le dijo: «¡Oh hanbalī!».

Respondió: «¡Sí, dime!».

El Mu’tazilī le preguntó: «¿Pretendes que Allāh habla?».

Él contestó: «Sí, creo en ello».

Así que el Mu’tazilī le dijo: «Si te ponen de pie ante Allāh en el Día de la Resurrección y te dice: “Oh tú, ¿dónde encontraste que Yo hablo?”. ¿Qué le dirás?»

El sabio hanbalī le respondió: «Le diré: “¡Oh Allāh! Ahora mismo estás hablando, en este instante me estás hablando”».

[Imām Ibn Bāz, que estaba presente en la conferencia, exclamaba: ¡Allāhu Akbar! ¡Allāhu Akbar!]

No le hizo falta ni una aleya ni un hadīth, lo refutó con su propia declaración. El Mu’tazilī le dijo: «Si te ponen de pie ante Allāh en el Día de la Resurrección y te dice: “Oh tú, ¿dónde encontraste que Yo hablo?”. ¿Qué le dirás?».

Entonces él le respondió: «Le diré: “¡Oh mi Señor! Ahora mismo estás hablando”».

Y así de fácil es refutar sus argumentos. Así que el ‘Aqīdah correcto es el ‘Aqīdah salafīya, el ‘Aqīdah correcto es el ‘Aqīdah de los Sahāba, el ‘Aqīdah de quienes les siguieron como Al-Bukhārī, Al-Awzā’ī, Az-Zuhrī, imām As-Shāfi’ī, imām Mālik, imām Ahmad, imām Abū Hanīfa y el resto de los grandes sabios (X).

NOTAS:

[1] Qur`ān | 4:164.

[2] Qur`ān | 9:6.

[3] Qur`ān | 41:11.

[4] Qur`ān | 41:21.

[5] Qur`ān | 36:65.

[6] Sahīh Muslim nº 5654.

Autor: ‘Abdullāh ibn Muhammad ibn Humāyd

Traducción: Ibrāhīm Bou

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