Cómo abrazó el Islām ‘Abdullāh ibn Salām

Bismi-llāhi ar-Rahmāni ar-Rahīm

De “Sahīhus-Sīratin-Nabawiyyah” (pp. 80-81), que es versión verificada de shaykh al-Albānī (V) de “as-Sīratun-Nabawiyyah” por al-Hāfith Ibn Kathīr (V)

De ‘Awf ibn Mālik al-Ahjā’ī, que dijo:

El Profeta (H) salió un día mientras estaba con él, entramos a una sinagoga de los judíos (en Medina, un día festivo para ellos, no les gustó nuestra entrada allí), y él [el Profeta (H)] les dijo:

«¡Oh asamblea de judíos! Mostradme doce hombres que den testimonio de que nadie tiene el derecho de ser adorado excepto Allāh, y que Muhammad es el Mensajero de Allāh, y Allāh retirará de todo judío bajo el cielo la Ira que Él tiene sobre ellos».


Se quedaron en silencio. Nadie le respondió. Luego, lo repitió, pero nadie le respondió. Y luego [el Profeta (H)] dijo:

«¡Os habéis negado, pero por Allāh! Yo soy en verdad, al-Hāshir [el Profeta tras el cual las personas serán reunidas], y yo soy al-‘Āqib [el último Profeta], y soy an-Nabiyyul-Mustafā [el Profeta Elegido]: tanto si creéis como si rechazáis la verdad».


Luego partió, estando yo con él, y cuando casi nos habíamos marchado, un hombre tras nosotros dijo:

«Permanece donde estás, oh Muhammad».

Luego el hombre dijo [a los judíos]:

«¿Qué clase de hombre hace que la gente me conozca de entre vosotros, oh compañía de judíos?».


Ellos dijeron:

«¡Por Allāh! Nosotros no conocemos que haya ninguno de nosotros que conozca mejor que tú la Escritura de Allāh, ni que tenga un mejor entendimiento de la religión que tú, ni que tu padre antes de ti, ni que tu abuelo antes de ti».


Entonces [el hombre] dijo:

«Entonces testifico por él, por Allāh, que es en verdad, el Profeta de Allāh, aquel que es nombrado en el Tawrāt [la Torá]».


Ellos dijeron:

«¡Has mentido!».

Luego rebatieron sus palabras y dijeron cosas malas de él, de modo que el Mensajero de Allāh (H) dijo:

«Habéis mentido. Vuestras palabras nunca serán aceptadas. Acabáis de elogiarle con el bien. Pero cuando él creyó [y abrazó el Islām], le llamasteis mentiroso, y dijo lo que habíais dicho. Vuestras palabras nunca serán aceptadas».


Así que nos fuimos y éramos tres: el Mensajero de Allāh (H), yo mismo y ‘Abdullāh ibn Salām, y Allāh el Altísimo, hizo descender sobre él:


قُلْ أَرَأَيْتُمْ إِن كَانَ مِنْ عِندِ اللَّـهِ وَكَفَرْتُم بِهِ وَشَهِدَ شَاهِدٌ مِّن بَنِي إِسْرَائِيلَ عَلَىٰ مِثْلِهِ فَآمَنَ وَاسْتَكْبَرْتُمْ ۖ إِنَّ اللَّـهَ لَا يَهْدِي الْقَوْمَ الظَّالِمِينَ

{Di: ¿Y si yo os digo que viene de junto a Allāh, y vosotros no habéis querido creer, a pesar de que uno de los hijos de Israel lo ha atestiguado tal y como es y ha creído, mientras vosotros os llenabais de soberbia? Es cierto que Allāh no guía a la gente injusta} [1] [2]


Narración del Imām al-Bukhārī (V)

Imām al-Bukhārī narró [no. 3329]:

De Anas (I):

‘Abdullāh ibn Salām escuchó sobre la llegada del Profeta (H) a al-Madīna, así que fue hacia allí y dijo:

«Voy a preguntarte sobre tres cosas que nadie sino un Profeta conoce».


Dijo:

«¿Cuál es el primer signo de la Hora? Y, ¿cuál es el primer alimento que la gente del Paraíso comerá? Y, ¿cuál es la causa de que un niño se parezca a su padre, y por qué motivo se parece a sus tíos maternos?»


Entonces el Mensajero de Allāh (H) dijo:

«Jibrīl me ha informado de estos [asuntos]».


‘Abdullāh dijo:

«Él es el enemigo de los judíos de entre los ángeles».


El Mensajero de Allāh (H) dijo:

«En cuanto al primer signo de la Hora, este será el fuego, que reunirá a la gente del Este y del Oeste. En cuanto al primer alimento que la gente del Paraíso probará, será el lóbulo del hígado de los peces. En cuanto a la semejanza del niño, cuando el hombre tiene relaciones sexuales con la mujer y su semen aventaja al fluido de la mujer, entonces el niño se asemeja a él, mientras que, si se aventaja su líquido, entonces el parecido será a ella».


[‘Abdullāh ibn Salām] dijo:

«Atestiguo que tú eres el Mensajero de Allāh».


Entonces dijo:

«¡Oh Mensajero de Allāh! Los judíos son grandes mentirosos: si se enteran de mi Islām antes de que les preguntes, te mentirán sobre mí».


Entonces los judíos llegaron, y ‘Abdullāh ibn Salām se metió en su casa.

Entonces, el Mensajero de Allāh (H) dijo:

«¿Qué clase de hombre es ‘Abdullāh ibn Salām de entre vosotros?»


Dijeron:

«Él es el que más sabe de nosotros, y es el hijo de quien más supo de entre nosotros, y es el mejor de nosotros, y el hijo del que fue el mejor de nosotros».

Entonces, el Mensajero de Allāh (H) dijo:

«¿Qué pensaríais si ‘Abdullāh aceptara el Islām?»


Dijeron:

«Que Allāh le proteja de eso».

Entonces, ‘Abdullāh salió, llegó hasta ellos y dijo:

«Atestiguo que no hay nada con el derecho de ser adorado excepto Allāh, y testifico que Muhammad es el Mensajero de Allāh».


Dijeron:

«Es el más malo de nosotros, y el hijo del que fue más malo que nosotros».

Y hablaron en contra de él.

Breve biografía de ‘Abdullāh ibn Salām (I)

Él es ‘Abdullāh ibn Salām ibn al-Hārith, al-Isrā·īlī, Abū Yūsuf. Anteriormente, fue un aliado de Banū ‘Awf ibn al-Khazraj. Aceptó el Islām cuando el Mensajero de Allāh (H) llegó a Medina. Estuvo presente en la Batalla de la Zanja (al-Khandaq), y en las batallas posteriores. Estuvo presente con ‘Umar en la conquista de Jerusalén, y al-Jābiyah. Murió en Medina en el 43 H. [3] El Mensajero de Allāh (H) dio testimonio de que será una de las personas del Paraíso, según fue informado por al-Bukhārī (no. 3812) y Muslim (no. 2483) ya que Sa’d ibn Abī Waqqās (I) dijo:

«Nunca escuché al Mensajero (H) decir sobre nadie que aun caminara sobre la Tierra que este fuera una persona del Paraíso, excepto ‘Abdullāh ibn Salām».


Dijo: “Y esta Āyah descendió con respecto a él:

{Uno de los hijos de Israel lo ha atestiguado tal y como es}[4]


Y at-Tirmidhī relató (no. 3804) de Mu’ādh ibn Jabal (I) que dijo:

“Escuché al Mensajero de Allāh (H) decir:

«Él será el décimo de los diez del Paraíso»[5]

Notas:

[1] Corán | 46:10.
[2] Shaykh al-Albānī dijo: “Narrado por Ahmad (6/25), con adiciones suyas, y por al-Hākim (3/415-416), y él dijo: “Sahīh con respeto a la norma de los dos shaykhs”. Y adh-Dhahabī estuvo de acuerdo con él. Pero solo con la regla de Muslim, porque al-Bukhārī no relató narraciones de Safwān ibn ‘Amr excepto en su “al-Adabul-Mufrad””.
[3] Tahdhībut-Tahdhīb de al-Hāfith Ibn Hajr.
[4] Corán | 46:10.
[5] Declarado Sahīh por el shaykh al-Albānī.

Fuente:Sahīhus-Sīratin-Nabawiyyah” (pp. 80-81), que es versión verificada de shaykh al-Albānī (rahimahullāh) de “as-Sīratun-Nabawiyyah” por al-Hāfith Ibn Kathīr (rahimahullāh).
Traducido por: Nūr ud-Dīn al-Isbānī

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