¿No lloraréis?

Bismillaahi ar-Rahmaani ar-Rahim

‘Abdul-Wāhid Ibn Zayd se dirigió un día hacia la gente y dijo:

«¡Hermanos míos! ¿No lloráis por el anhelo de encontraros con Allāh? Aquel que llora por el deseo de reunirse con su Señor, Él no le privará de contemplar Su rostro. ¡Hermanos míos! ¿No lloráis por temor al Infierno? Quien llore por temor del Infierno Allāh lo protegerá de él. ¡Hermanos míos! ¿No lloráis por temor de la sed del Día del Juicio? Quien llore por miedo a eso, se le dará de beber con abundancia ante todas las criaturas en el Día de la Resurrección.

¡Hermanos míos! ¿No lloraréis? Sí, llorad por el agua fresca de este mundo, para que Allāh os dé de beber en este mismo instante, y [para que estéis en compañía] de los mejores arrepentidos y de los profetas, los verídicos, los mártires y los piadosos, ¡y qué excelente compañía son éstos!».

Luego comenzó a llorar hasta que se desmayó.

Fuente: Ar-Riqqa wal-Bukā’, pág. 26
Traducido por: Ibrāhīm Bou

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