La Salafiya, el antídoto del terrorismo en Argelia – CNN

Bismi-llāhi ar-Rahmāni ar-Rahīm

La CNN publicó un artículo titulado «Las causas de la ausencia de argelinos en las filas de combate de Daech», el cual comienza así:

“Mientras que el número de combatientes marroquíes en las filas del Estado Islámico [1] se acerca a los 3000 y el de combatientes tunecinos alcanza los 1500, el número de [combatientes] argelinos no excede los 63 según fuentes oficiales”.


Luego menciona los motivos por los que no hay muchos argelinos miembros de ISIS, motivos basados en un informe emitido por el Centro Carnegie de Estudios en Oriente Medio, fruto del estudio llevado a cabo por la especialista Dalia Ghanim Yazbik.

Como primera razón cita la gran herida que causó la Guerra Civil Argelina, que fue un conflicto nacional entre el Estado y los grupos jihadistas, empezó en 1991 y dejó más de 150.000 muertos. Esta aterradora experiencia que vivieron los argelinos hace que valoren la seguridad y la paz civil y detesten el jihadismo y cualquier otra amenaza a la unidad nacional.

Como segunda razón menciona el gran papel que ha tenido la Salafiya en la orientación de la juventud argelina en particular y de los argelinos en general; gracias a los sabios salafis que se desplegaron por todo el país para llamar a la gente a seguir el Corán y la Sunnah, los extremismos y la mala comprensión del concepto de Jihād se han disipado, instruyendo a las masas en materia de religión los jihadistas ya no pueden servirse de la ignorancia de los jóvenes sobre el verdadero mensaje del Islām para atraerlos hacia sus ideologías siniestras. El artículo dice:

“Segundo: La propagación del movimiento de la prédica salafí [ad-Da’wah as-Salafiya], lo que se conoce como salafismo científico [2], la cual se ha convertido en el sustituto del jihadismo y de las actividades políticas. A pesar de su existencia [en Argelia] ya en los años 20, no recibió un gran apoyo [del Estado] hasta a partir del final de la guerra civil, especialmente dando empleo a sus miembros en universidades y mezquitas. Entre sus personalidades más célebres allá, hoy en día, están [Muhammad] Ali Farkus, Adul-Ghani Awisat y Mhamed Tchalabi.

Una de las causas de su propagación es la pérdida de la esperanza [de los argelinos] en los partidos islamistas y en la situación política en general. También, [la prédica salafí] ha sido un punto de retorno para aquellos que alguna vez simpatizaron con el Frente Islámico de Salvación (FIS) [3]”.

Y la tercera razón se debe a las instruidas fuerzas de seguridad (209.000 efectivos) y al potente ejército nacional junto a su servicio de inteligencia (512.000 efectivos) que posee Argelia. Ambos disponen de importantes medios financieros, una gran experiencia en lucha antiterrorista y unidades altamente entrenadas. Y gracias a todo esto logran asegurar las fronteras del país y repeler todo ataque jihadista.

Notas:

[1] Aunque en el artículo se nombre a Daech como Estado Islámico, cualquiera dotado de razón sabe que ni es Islámico ni llega a Estado, sino que son una organización terrorista de khawārij.

[2] Muchos sociólogos y los que se hacen llamar islamólogos dividen a los salafís en dos: los salafistas jihadistas y los salafistas científicos. Según ellos, los salafistas jihadistas son los que buscan predicar el Islām con las armas, y los salafistas científicos son los que buscan propagar el Islām con el conocimiento. Pero esta división es falsa e injusta; los jihadistas y los terroristas no tienen nada que ver con los salafís, pues los salafís solo son uno, los que siguen el Corán y la Sunnah según el entendimiento de nuestros Predecesores Piadosos, el Islām solo se propagará si se predica con el Corán y la Sunnah, y más bien, como declara el mismo artículo, los salafís luchan contra los extremistas y se oponen a ellos.

[3] El Frente Islámico de Salvación, bajo las siglas de FIS, fue un partido político con metodología ikhwani fundado en 1989 y liderado por los khawārij ‘Alī Belhaj y ‘Abbāsi Madanī, ambos refutados por los más grandes sabios del Islam. Tal partido pretendía aspirar al poder para aplicar el Islām, pero sus aspiraciones eran puramente políticas y sus discursos no rebasaban la demagogia, engañaron a los millones de argelinos celosos por su religión que los apoyaron y estuvieron entre los detonantes de la Guerra Civil que dejó casi 200.000 muertos.

Autor: Ibrāhīm Bou
Noticia: cnn.it/2akFUKI

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