El mal de ojo

Interrogador:

¿El mal de ojo puede afectar a una persona? ¿Cómo se trata? ¿Que uno se ponga en guardia contra ello contradice el hecho de poner su confianza en Allāh?

Respuesta:

En nuestra opinión, el mal de ojo es verdadero y esto se demuestra tanto por las enseñanzas del Islām como por las experiencias de la vida. Allāh ha dicho:

{Casi te tumbas con sus miradas los que se niegan a creer…}

[Corán | 68:51]

Ibn ‘Abbās y otros dijeron en el comentario de este versículo:

“Esto significa que ellos realizan el mal de ojo con sus miradas”.

El Profeta (ﷺ) dijo:

“El mal de ojo es verdadero, y si algo debiera alcanzar el Decreto Divino, esto sería el mal de ojo. Cuando os pidan tomar un baño [para proporcionar una cura] contra el mal de ojo, entonces deberíais tomarlo”.[1]

La realidad confirma eso y no se puede negar.

En caso de que te aflija el mal de ojo, debes usar los tratamientos recomendados en la Sharī‘ah:

  1. Realizar ruqyah. El Profeta (ﷺ) dijo:

“No hay ninguna ruqyah excepto en caso de mal de ojo o fiebre”.[2]

Jibrīl solía hacerle ruqyah al Profeta (ﷺ) diciendo:

“Bismillāhi arqika min kulli say’in ju’dhika min kulli nafsin aw‘aynin hāsid Allāhu yashfik, bismillāhi arqik”.

[En el Nombre de Allāh, realizo ruqyah para ti, de todo lo que te está dañando, del mal de toda alma y del ojo envidioso. Que Allāh te cure, en el Nombre de Allāh realizo ruqyah para ti].

  1. Pedir a la persona que ha puesto el mal de ojo sobre la otra que lo lave, como el Profeta (ﷺ) ordenó a ‘Āmir ibn Rabī’ah, recitando el hadīth anterior. Luego el agua debe ser vertida sobre el que ha sido afectado.

En cuanto a tomar sus desechos como la orina y las heces, entonces para esto no hay ninguna base, y lo mismo se aplica en cuanto a tomar sus pertenencias. Lo que ha sido relatado es lo que se ha mencionado aquí, lavar los miembros con la ropa puesta. Y Allāh sabe más.

No hay nada de malo en tomar precaución contra el mal de ojo antes de que ocurra, y esto no contradice el tawakkul [poner plena confianza en Allāh]. De hecho, esto es también tawakkul, porque esto significa también poner la confianza en Allāh poniendo en práctica los medios que han sido legislados. El Profeta (ﷺ) solía buscar refugio en Allāh para al-Hasan y al-Husayn diciendo:

“U’idhukumā bi kalimāt Allāh at-Tāmmati min kulli shaytānin wa hāmmah wa min kulli ‘aynin lāmmah”.

[Busco refugio para vosotros en las perfectas Palabras de Allāh, de todo demonio y reptil venenoso, y de todo mal de ojo].[3]

Y decía:

“Así solía buscar refugio en Allāh Ibrāhīm para Is·hāq e Ismā’īl, la paz sea con ellos”.[4]


Autor: Shaykh Muhammad ibn Sālih al-‘Uthaymīn
Fuente: Fatāwa ash-Shaykh ibn al-‘Uthaymīn, 2/117-118.
Traducido por: Nūr ud-Dīn al-Isbānī

Notas:

[1] Relatado por Muslim, an-Nasā’ī e Ibn Mājah: “‘Āmir ibn Rabi‘ah pasó por Sahl ibn Hanīf cuando él se bañaba…” hasta el final del hadīth.
[2] At-Tirmidhī, 2057; Abū Dāwūd, 3884.
[3] At-Tirmidhī, 2060 y Abū Dāwūd, 4737.
[4] Relatado por al-Bukhārī, 3371.

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